viernes 31 de diciembre de 2010

Feliz fin 2010 y mejor comienzo 2011


Este planeta, esta canica azul como la llamaba Carl Sagan ha logrado lo que viene haciendo hace miles de millones de años, completar un nuevo giro alrededor del Sol. Si lo hizo rápido o lento, dependerá del punto de vista del ojo ocupado u ocioso con que se lo mire. Lo importante es que comenzamos un nuevo ciclo de civilización número 2011, seguramente lleno de esperanzas y miedos por lo que vendrá, sentenciando por mi parte a las personas de brazos cruzados en espera de que todo cambie de forma mágica, sin saber que no existen casualidades en el mundo, si no causalidades.

El 2010 nos dejó muchísima información a nivel web y tecnológico:
  • Apple movió el tablero en la forma de leer e interactuar con la web con su iPad, convirtiéndose en el lanzamiento más revolucionario del año 2010.
  • Microsoft trajo una nueva forma de jugar con el cuerpo: Kinect.
  • WikiLeaks nos mostró de la mano de su líder Julian Assange y del Cablegate, una nueva forma de hacer periodismo: el hacktivismo.
  • Google presentó lo que venía anticipando: un SO basado íntegramente en la Web y sus servicios: Chrome OS.
  • La "Ley Sinde" perdió una batalla, pero no la guerra librada contra la familia española de usuarios de Internet.
  • Android se transforma en la plataforma junto con iOS, milagrosa para fabricantes de móviles y competencia directa para Apple y sus gadgets.
Seguramente el 2011 nos traerá más sorpresas referidas a nuestro "rubro". Es difícil saber qué es lo que acontecerá, pero si aproximarnos un poco usando los datos de este año que se va.

Desde este humilde y pobre espacio, les deseo que terminen el 2010 con una sonrisa y comiencen el 2011 con las energías necesarias para cambiar el mundo, asi de sencillo.

Un fuerte abrazo!

sábado 18 de diciembre de 2010

Cuando el Software Privativo irrumpe en el Software Libre (el caso Adobe)


No lo podemos negar: la mayoría somos usuarios del maldito plugin Flash de Adobe no por elección, si no por una masiva y antigua estandarización para ver los contenidos de la mayoría de los sitios web. Éste es solo un ejemplo de mucho Software Privativo que los usuarios de sistemas libres como GNU/Linux debemos utilizar por razones de fuerza mayor.

Días atrás, surgió la noticia de que Carey Burgess, empleado de Adobe inició una sencilla pregunta en GetSatisfaction.com: que Adobe preste más interés en el continuo crecimiento que está teniendo Linux OS como plataforma de trabajo, más específicamente sobre Ubuntu para tomarlo como alternativa para las suites de Adobe.

Aunque no concuerdo completamente pero si en gran medida (no era necesario nombrar a Ubuntu para hablar del crecimiento de Linux), más allá de la noticia y de cuantos han votado o no, nos encontramos con la posibilidad de tener disponible para su instalación una Suite de Software Privativo sobre nuestras distribuciones Linux.

¿Avance o retroceso para la comunidad del Software Libre?

Como si de dos escaladores gritándose desde una montaña a la otra, nos encontramos con un choque de filosofías, de inconformidad y de satisfacción por la propuesta. ¿Es filosóficamente ético según el SL utilizar Software Privativo sobre él? La pregunta deriva de que en realidad, al comenzar a utilizar aplicaciones de Software de Código cerrado, podríamos dejar de utilizar SL y diversas aplicaciones que son mantenidas por una comunidad de desarrolladores siguiendo licencias libres, que a todos nos benefician. El hecho de disponer, por ejemplo de Adobe Photoshop instalado en nuestro SO, nos dejaría en una elección Neoniana: o Photoshop o GIMP, por poner dos ejemplos.

¿Alegría o tristeza por la noticia?

La noticia no nos define si Adobe vendrá a Linux o si pasará sin siquiera observarnos. Al menos por ahora, no está dicho si sucederá de que podremos comprar un producto Adobe e instalarlo en nuestra Distribución. Por mi cuenta, la noticia nos debería de alegrar por el hecho de que, por un lado se está tomando en serio a los usuarios de Linux, que muchas veces no disponemos de un excelente software para realizar una tarea que quizás, en un SO Privativo podemos realizar con programas basados en Copyright.

Por otro lado, debemos tener en cuenta la competitividad que todo esto podría iniciar. Podríamos ver el comienzo de una nueva disputa mucho más directa de las que venimos observando: los desarrolladores de Software Libre VS los desarrolladores de Software Privativo luchando en un mismo campo de batalla (Linux). Dejemos en claro que la diversidad de desarrolladores que hay tanto de un bando como de otro no nos ayuda a mirar claramente el asunto, por lo tanto debemos analizarlo desde un punto de vista más generalizado. El desarrollador libre, desde su cubículo en su hogar, conectado con su Comunidad y sus aliados, luchando contra un desarrollador empleado por una empresa generadora de Software Privativo, los dos desarrollando para Linux. Suena interesante, ¿verdad?

Concluyendo y dejando fundamentalismos de lado...

Como había mencionado, dejando al SL como un tatuaje a flor de piel podemos estar más que satisfechos de que al menos Adobe y otras compañías de Software Privativo nos pueden tomar como una plataforma hacia donde apuntar sus productos. Muchos usuarios venimos luchando hace tiempo para que las empresas de Software Privativo comiencen a migrar sus desarrollos hacia Linux. Dejando fundamentalismos de lado, nos encontraríamos con un Sistema Operativo totalmente funcional, con juegos, Suites y una diversidad de Software que arrancaría de raíz esas viejas limitaciones para que los nuevos usuarios a nivel mundial puedan elegir a Linux como una alternativa soportada por los desarrolladores mundiales.

Quedará ver por cómo responderá Adobe al petitorio de éste empleado y sus firmas a favor, si el CEO lo despedirá por una pregunta tan absurda o bien si es tomada de forma pacífica e inteligente por la comunidad linuxera.

Imagen: Adobe Cooper

lunes 13 de diciembre de 2010

WikiLeaks demostró algo más que una crisis para Estados Unidos


El mega film del año: la filtración de cables que WikiLeaks inició con la distribución libre y abierta a todos los internautas del mundo de 250.000 cables diplomáticos de las embajadas del gobierno de los Estados Unidos distribuidas en el mundo.

Mucho se ha analizado y puesto en rigor de verdad, como también en duda tanto del sitio WikiLeaks como de su líder, el australiano Julian Assange. Pero más allá del impacto que ha tenido a nivel político, social, periodístico y lógicamente en la misma Internet, queda aún mucha tela por cortar y mucha información por analizar.

Julian Assange está ahora a disposición de la justicia, acusado de un acoso sexual y violación, indudablemente "incrementado" por ser un hombre hostigado y perseguido por el gobierno norteamericano. Todo esto ha tenido repercusión en los internautas a nivel mundial: marchas a favor de la liberación de Julian en todo el mundo han demostrado que los que vivimos en parte nuestras vidas detrás de una pantalla estamos pidiendo la liberación del mentado líder y a favor del sitio WikiLeaks, sitio que luego de la noticia fue cercado con las acciones que tomaron las empresas PayPal o Amazon, entre otras, para dar lugar a una ciberguerra de ataques DDoS liderados por Anonymous y 4chan.

Estemos a favor o no de lo ocurrido, tomemos o no a Assange como un hacker, un terrorista de datos, un verdugo de la vida de cientos de personas que trabajan para el estado norteamericano, la única verdad del asunto es que estamos ante el mayor golpe al lado oscuro de la administración estadounidense, mayor que el mismo WaterGate de Nixon.

¿Como nos afecta a los usuarios de Internet el caso WikiLeaks? 

Todos somos usuarios al menos de una red social, un servicio web, desde un cliente de mensajería instantánea hasta de una sencilla cuenta en Google. El cablegate se ha transformado en lo que puede ser la antesala del fin de la privacidad ultra-secreta. Nos ha demostrado que ningún dato es realmente privado en la nube, ya sea un mensaje directo de Twitter como el mismo mensaje que manda un embajador a su país.

Debemos tomar recaudo a la hora de analizar la cuestión, que va más allá de una crisis institucional del país que históricamente ha influenciado la mayor actividad bélica y diplomática sobre el resto de naciones mundiales. El corazón de la cuestión no es un cable liberado, o un secreto vuelto público. La cuestión es: hacia dónde estamos llendo con la privacidad en Internet.

Si WikiLeaks obtuvo información de una de las naciones más importantes, ¿a cuánto estamos de que alguien libere información personal de cualquiera de nosotros? ¿Cómo nos defendemos de ello ante un posible imprevisto en nuestra privacidad?

La privacidad de nuestros datos entran en juego desde el mismo momento en que enviamos un tweet, cambiamos nuestro estado en Facebook, subimos una foto a Flickr o enviamos un correo. Debemos ser conscientes que el hecho que nos mostró WikiLeaks nos puede afectar directamente en las decisiones que tomemos sobre nuestra privacidad de nuestros datos en la nube. Google es el responsable de tener tus videos en YouTube y de mantenerlos online, respetando siempre las benditas Condiciones de uso. Pero, ¿y si "alguien" tiene la capacidad de poner en jaque al gigante Google (por poner un ejemplo) y compromete la privacidad de sus usuarios? ¿Tenemos garantías de que ésto no suceda?

La importancia de una Web Libre y Abierta

Aunque no parezca mucho, es un tema delicado, que muchas veces pasa desapercibido mientras nos vanagloriamos de que un humilde sitio web haya puesto en una situación muy complicada al gigante del norte. 

Tenemos que ser delicados en el uso de la información, y más que nunca debemos solicitar de forma directa o indirecta el cuidado de nuestros datos puestos a disposición de los servicios webs, prestando atención a los cambios que se hagan y luchando a más no poder por una Internet libre y abierta, para que las empresas web nos den la seguridad de que sus especialistas están hoy más que nunca trabajando en mantener la privacidad de nuestros datos a salvo de cualquier persona u organización con fines maléficos, absolutamente lo contrario al espectacular WikiLeaks.

Imagen: Flickr

jueves 9 de diciembre de 2010

¿Google nos mostró con Chrome OS el futuro de los Sistemas Operativos?


Un crudo concepto de Sistema Operativo radica en un Software capaz de interactuar entre el Hardware y las interfaces del usuario, que administra las aplicaciones que éste o el mismo Sistema ejecute.

Ahora, saltemos a la ya agotada noticia del nuevo Sistema Operativo que nos presentó Google el pasado martes 7 de diciembre: Chrome OS. Basado íntegramente en los servicios de Google y en su navegador Chrome, su administración y gestión se edifica sobre las aplicaciones basadas en todos los servicios que disponen los usuarios de la G. El concepto de Chrome OS se basa en un equipo con un SO nativo muy básico grabado en una memoria ROM, con la mirada claramente fijada en Tablets y Netbooks, con la única finalidad de ser el intermediario de las interfaces que el usuario utilice y los servicios online y el Cloud Computing.

Aunque muchos no lo crean, el Cloud Computing aún no está en su apogeo, no es la tecnología líder del momento ni todas las compañías de servicios web (algunas sí) están invirtiendo cifras desorbitadas en ella. Muchas de esas compañías por el momento están pendientes aún en aplicaciones y desarrollos para móviles, sus Sistemas Operativos, en gadgets varios o en cómo arrebatar una tajada del pastel de ventas que ha presentado Apple con la salida del brillante iPad.

Como dije ayer en un tweet propio, "si Apple con su iPad nos presentó la (por ahora) mejor forma de leer información, Google con su Chrome OS nos ha presentado el futuro de los Sistemas Operativos".

Lógicas reacciones en la Comunidad

Como era de esperar, muchos catedráticos, ortodoxos y fundamentalistas de los Sistemas Operativos se preguntaron en sus blogs si es realmente necesario disponer de un Sistema Operativo "ciego, sordo y mudo" que base su funcionalidad única y totalmente en servicios online. La respuesta varía según cada punto de vista, y así lo hará, con lo que obtendremos cientos de posibles respuestas a esa incógnita.

Algunos preferirán seguir teniendo un Sistema Operativo capaz de tener datos alojados en un medio físico (sea un HD o un SSD) y tener el poder de instalar cualquier aplicación sobre él y explotarla. Pero entendamos que el objetivo de Chrome OS no es el de lidiar con esos usuarios si no con "los suyos", presentándoles un "nuevo" concepto de Sistema Operativo basado en un abanico de aplicaciones webs regidas por Google para leer información, enviar tweets, compartir datos, explotar sus Redes Sociales, y navegar por todos los servicios de G. Para esos usuarios, Chrome OS será su Sistema Operativo.

¿Es el fin para el Sistema Operativo tradicional?

Algunos se preguntarán: ¿es el fin de los Sistemas Operativos tal como los conocemos desde hace 30 años? Mi respuesta es NO. Los SO instalados en medios físicos, administrados y explotados por sus usuarios no desaparecerán, seguirán siendo utilizados por cualquier persona, por el SysAdmin o por el usuario que quiere explorar los recursos, administrarlos y hacer, deshacer y rehacer cada una de las acciones que podemos realizar sobre un Sistema Operativo, o sencillamente como le llamamos por estos lares, "meter mano".

¿Seguirá existiendo la oferta de esos Sistemas si la demanda baja? Es muy probable que los usuarios más newbies o recién llegados sean tan móviles la mayor parte del día, que se inclinen a consumir soluciones como la de Chrome OS: un SO rápido, sencillísimo y fácilmente portable. Quizás las empresas desarrolladoras de SO empiecen a inclinar la balanza en los Clouding Systems, disminuyendo de forma lógica la oferta de SO nativos, integrales y administrables. 

¿Estamos ante el futuro de los Sistemas Operativos? 

Es irrevocable que Google nos ha presentado sólo la punta del iceberg de lo que será una nueva etapa en Sistemas Operativos. Jamás les ha venido tan bien a los de Mountain View disponer de la mejor compañía de Servicios Web con la mayor variedad de otros servicios embebidos dentro. Con ello se han ganado la posibilidad de disponer de un SO únicamente para hacer uso de ellos, y todo alentado por un navegador eficaz como Chrome y una Chrome Web Store que promete (la he revisado y me ha encantado) y que por ahora está callada en una esquina, esperando ser explotada y utilizada.

Google Chrome OS es un conejillo de indias de lo que vendrá en unos años y de lo que se habló durante muchos más. Sistemas Operativos accesibles mediante una simple conexión a Internet, mediante WiFi o 3G, con datos alojados en la Web desde donde podremos acceder a ellos mediante una contraseña única, como lo es en este caso la de tu cuenta de Google.

Google nos ha mostrado el futuro de los Sistemas Operativos, aunque a muchos no les guste la idea ni el concepto. Los SO "tradicionales" seguirán estando disponibles, pero el campo de juego se ha abierto mirando hacia el futuro, y en ello está su poder. Chrome OS es un vistazo de lo que vendrá, sin lugar a dudas.

Imagenflickr.com